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La reforma anunciada por el Presidente aumenta las cotizaciones, promueve la competencia entre las AFP y sube la edad de jubilación. Las primeras críticas llegaron desde su hermano, José Piñera, quien calificó el anuncio como un “error garrafal de comprensión”. En tanto, para los economistas estas medidas se mantienen dentro de un sistema fracasado y los trabajadores apuntan a la necesidad de avanzar hacia un sistema solidario de reparto.

El Presidente Sebastián Piñera anunció la presentación de una reforma al sistema previsional, al considerar que no se está cumpliendo la promesa original de las AFP.

“Cuando se diseñó este sistema, lo que se buscaba era que las personas pudieran jubilar con una pensión equivalente al 70 por ciento de los sueldos de los últimos cinco años y eso no está ocurriendo”, explicó el mandatario.

Por ello, el Gobierno ha estado trabajando durante el último año en una reforma al sistema de pensiones. Piñera explicó que esta irá en dos direcciones: “Por una parte, vamos a mejorar la competencia en la industria previsional para que bajen las comisiones y, al bajar, van a subir las pensiones”.

“También vamos a proponer mecanismos para fomentar que las personas durante su vida de trabajo coticen y así aumentar la cotización previsional”, expresó Piñera y agregó que se buscará “que las personas prolonguen su vida de trabajo”.

Complementando las palabras del Presidente, la vocera de Gobierno, Cecilia Pérez, expuso que “la reforma previsional que se hizo bajo el gobierno de Michelle Bachelet fue un paso adelante, pero sin duda un avance insuficiente. Nosotros como Gobierno creemos que los chilenos se merecen un mejor sistema previsional”.

La ministra detalló que “el Presidente ha encargado un estudio a la ministra del Trabajo”, el que sería recibido en La Moneda dentro de las próximas semanas para ser posteriormente enviado a discusión al Congreso.

Las primeras críticas a este anuncio llegaron desde el entorno cercano del Presidente. Su hermano, José Piñera, lo calificó como un “error garrafal de comprensión”, ya que a su juicio las AFP jamás prometieron un nivel de pensión, sino que son solo “un buen mecanismo para acumular ahorro”.

Para el economista, “al inventar supuesta “promesa original”, cualquiera sea la cifra, Sebastián Piñera confunde a los trabajadores chilenos e instala de nuevo la lógica del sistema de reparto”.

Pero tanto expertos como organizaciones de trabajadores apuntan a que esta reforma perfecciona un sistema que “fracasó”, por lo que debería comenzar a pensarse en un modelo distinto.

“Yo diría que estas propuestas se mantienen dentro del marco del sistema previsional vigente, no plantean ninguna reforma estructural de fondo”, vislumbra el economista Andrés Solimano.

“El sistema ya ha mostrado que no funciona estructuralmente porque las pensiones promedio son muy bajas, de 170 mil pesos aproximadamente promedio por trabajador”, prosigue el economista, para quien se debería imitar un modelo complementario de reparto y capitalización individual, como el usado en países desarrollados como Estados Unidos o Suecia. 

“Este es un sistema muy asimétrico donde las AFP obtienen utilidades récord que se dividen solamente entre seis empresas. Entonces, creo que es tratar de reparar un sistema que definitivamente no funcionó”, evidencia Solimano.

El economista de la Fundación CENDA, Gonzalo Cid, detalla que la recaudación de las AFP durante el año 2012 fue de 4.3 billones, mientras que el pago realizado a los usuarios fue de 2.2 billones.

Estas cifras “muestran claramente que hay dinero suficiente para poder entregar pensiones bastante mayores a las que se están entregando y sin necesidad de tener que subir la edad de jubilación ni las cotizaciones”, explica Cid, enfatizando en que un sistema solidario de reparto permitiría duplicar la cifra de los pagos previsionales.

Para el economista, el principal problema de la reforma emprendida por el Presidente Piñera es que “es un anuncio absolutamente concebido  bajo el modelo actual, que lo único que busca es lucrar a partir de la necesidad de las personas. Estamos hablando del mismo modelo que trata de lucrar en el ámbito de la salud y con los estudiantes”.

Por ello, Cid llama a mirar “lo que pasa en otras partes del mundo y vemos que ningún país desarrollado lo ocupa, solo países subdesarrollados o en vías de desarrollo”, expresa. 

Asimismo, para el presidente de la Asociación de Defensa de los Consumidores (Anadeus), Andrés Bustos, las medidas anunciadas por Sebastián Piñera “no van en el sentido de querer tratar de solucionar el problema”. 

“La única solución es que aquí tienen que acabarse las AFP y tiene crearse un organismo estatal de previsión social, de acuerdo a las normas que establece la OIT, que señala que los trabajadores no pueden pagar más del 50%  de la previsión, pero acá en Chile pagamos el 100%.  Es mucho lo que hemos soportado, aquí los empresarios tienen que ponerse y el Estado también, tiene que ser un sistema solidario de reparto con aporte tripartito”. 

En el mismo sentido, para Horacio Fuentes, presidente de la Confederación de Trabajadores Metalúrgicos (Constramet), la propuesta de Piñera es un “retroceso absoluto”.

“Le estamos echando más plata a un saco roto. Durante 32 años este sistema no generó lo que ellos mismos propusieron. Lo que viene a hacer hoy día el señor  Piñera es a profundizar la crisis. La crisis del modelo está instalada y la solución no va por ahí”, critica el dirigente.

“La solución es tener una previsión con carácter social, no con el lucro que se ha instalado durante todos estos años, que tenga un financiamiento tripartito: el Estado, los trabajadores y los empresarios”, propone Fuentes.

Los trabajadores esperan que la propuesta del Presidente Piñera se discuta en la comunidad antes de ser llevada al Parlamento, donde las pretensiones del Ejecutivo son que sea aprobada antes del fin de este gobierno.